martes, 25 de julio de 2017

Crumble de fresas, strawberry crumble pie

¡Hola Cocinillas!

Sé que en verano da una pereza terrible encender el horno pero os aseguro que este postre merece la pena. Estoy segura de que recordaréis la clásica crumble de manzana que hizo Goyo hace un tiempo. Esta vez yo me he decantado por las fresas porque me encantan las fresas cocinadas y porque cuando lo hice era marzo y estaban a un precio más que razonable. Me basé en una receta de Eva Arguiñano a la que modifiqué un par de cositas y doblé las cantidades para que fuera para ocho personas. Por cierto, pido perdón por las fotos que son horribles. 

INGREDIENTES


  • Unas 40 fresas
  • 200 gr de mantequilla
  • 100 gr azúcar avainillado
  • 150 gr de azucar
  • 1 1/4 cucharada de canela
  • 300 gr de harina

PREPARACIÓN


  • Primero lavad las fresas y cortadlas por la mitad. A continuación ponedlas en la fuente que vayáis a utilizar y espolvoread un poco de azúcar para que vayan macerando.
  • Para hacer la masa tenéis que mezclar la harina, los dos azúcares, la canela y la mantequilla. Esto va a resultar más fácil si la mantequilla está a temperatura ambiente y mezcladlo todo con las manos hasta que queden como migas. Un truco para hacer este paso con niños es decirles que hagan "cosquillas" a la mantequilla con el resto de ingredientes
  • Ahora extiende las "migas" sobre las fresas en introduce el recipiente en el horno previamente calentado a 200 grados. Estará listo en 15 o 20 minutos.

La cantidad de este plato puede variar bastante según la fuente que tengáis para el horno. Yo la hice en una fuente más bien mediana. Podéis acompañarla de una bola de helado, un chorro de salsa de chocolate... Otra opción que podéis hacer es agregar a las migas almendras laminadas o la ralladura de medio limón para añadir un toque refrescante. No puedo dejar de recomendaros que hagáis este plato, mis amigos lo consideran la mejor de mis recetas de repostería y la verdad es que la fresa blandita con la masa crujiente y una bola de helado derritiéndose por encima es simplemente irresistible. 


martes, 4 de julio de 2017

Batido de nocilla

¡Hola Cocinillas!

¿Cómo está yendo el inicio del verano? Nosotros seguimos como siempre, cocinando mucho y publicando poco, pero a modo de compensación aquí os traigo una receta facilísima que cualquiera puede hacer y aparte de quedar buenísimo también está fresquísimo, que con estas temperaturas se agradece mucho. Esta receta surgió porque el otro día vinieron unos amigos a comer y como hace un par de semanas compramos un tarro de nocilla porque el vaso es monísimo y no quería terminar comiéndomela yo sola a cucharadas decidí utilizarla para el postre y compartir calorías. Os dejo la receta para que vosotros también la disfrutéis:

INGREDIENTES:

  • 750ml de helado de vainilla (el de nata también debe de quedar bien)
  • 4 cucharadas muy generosas de nocilla o cualquier otra crema de cacao y avellanas
  • 1 vaso de leche (250 ml)

PREPARACIÓN:

  • Metemos todos los ingredientes en una jarra o cuenco muy amplios, es decir, que no llegue a llenarse del todo.
  • Lo batimos todo con la batidora hasta que queda una mezcla homogénea y ya está. 

Con estas cantidades sale un litro de batido, para mi gusto el sabor fue bastante intenso, creo que la próxima vez o no seré tan generosa con la nocilla o le echaré más leche. En cuanto a la textura, es bastante espeso pero se puede sorber bien con una pajita, eso sí, una normal y recta. No utilicéis una de esas pajitas que dan un montón de vueltas porque se os va a calentar antes de que llegue a vuestra boca. Si lo vais a beber más tarde lo podéis dejar en la nevera para que conserve el fresquito aunque tendréis que removerlo antes de servir. Como siempre, podéis variar las cantidades según vuestros gustos y os recuerdo que también tenemos la receta de batido de oreo y de fresas, para que el verano se pase más fresquito.


¡Buen provecho!

martes, 6 de diciembre de 2016

Queso Halloumi a la plancha con tomate y cebolla

¡Hola, cocinillas!

El Halloumi es un queso originario de Chipre, a partir de una mezcla de leche de oveja y cabra, llamado Hellim por los turcohipriotas. Podría ser considerado la versión chipriota similar al Saganaki griego, ya que ambos se elaboran a la parrilla o en la sartén con un poco de aceite. Además, ahora es un queso relativamente fácil de encontrar, bien en tiendas especializadas en productos griegos, o bien durante las semanas dedicadas a dichos productos que, paradójicamente, un conocidísimo supermercado alemán lleva a cabo en España. Aunque, esta última es una opción de marca blanca, sin denominación de origen, cuya calidad deja francamente mucho que desear, tanto en la textura resultante, como en sabor.
Así pues, a continuación os traigo la receta de cómo me gusta hacerlo a mí en casa, de manera simplísima, aunque poco tenga que ver con cómo lo preparen en Chipre o Grecia.
Las cantidades son para un aperitivo de 2 o 4 personas, según el hambre que tengáis.

INGREDIENTES:
  • Queso Halloumi o similar, partido en rodajas de un dedo de ancho.
  • Medio tomate cortado en rodajas.
  • Media cebolla cortada en juliana.
  • Opcional: si el queso no la trae incorporada, usa un poco de albahaca picada al gusto para aromatizar el plato.
  • Aceite de oliva.



ELABORACIÓN:
  • Unta de aceite de oliva el queso Halloumi (y la albahaca picada, si te gusta) y pon al máximo el fuego para calentar bien la sartén.
  • Cuando esté bien caliente, pon el queso en la sartén y deja que se dore durante uno o dos minutos, luego dale la vuelta y repite la operación. Debe quedar una costra dorada y crujiente.
  • En la misma sartén y con la grasa que suelta el queso, haz vuelta y vuelta las rodajas de tomate y la cebolla picada en juliana. No hace falta que los poches, sólo que se doren un poquito.
  • No eches sal, ya que el queso quedaría salado tras cocinarlo, pero puedes echarle pimienta o más albahaca picada.
¡¡Y tachán, tachán!!

Aquí tienes el resultado de un aperitivo deliciosos, sencillo y rápido:




¡¡Buen provecho!!

domingo, 4 de diciembre de 2016

Espaguetis salteados con verduras, setas y gambas

¡Hola, cocinillas!

Hoy os traigo una receta que, aunque tiene varios pasos y unos cuantos ingredientes, algunos de los cuales son opcionales, según vuestros gustos, es muy sencilla y deliciosa para sorprender a vuestras visitas. La pasta gusta a todo el mudo y puede ser una buena forma de introducir a los más pequeños el pimiento, la zanahoria y las setas, como productos deliciosos. Os aseguramos que con esta receta nadie echa de menos esas salsas industriales de tomate, carbonara o similares, que son mucho mas grasientas, azucaradas y carentes de los nutrientes de estas verduras. Además, las gambas y el tomate completan unos sabores que encantarán también a los más adultos.

Aquí tenéis la receta de uno de los platos más coloridos y sabrosos que os encantarán en cualquier época del año; ya sea con vino, cerveza o agua, en la comida o una cena. Ya veréis que es  una receta con gran versatilidad, que merece mucho la pena.

INGREDIENTES:
Para 4 personas:
  • Espaguetis (entre 360 a 400 gr es suficiente para 4 personas)
  • Dos cebollas
  • Cuatro o cinco dientes de ajo
  • Un pimiento rojo grande (o dos pequeños)
  • Un pimiento verde grande (o dos pequeños)
  • Una zanahoria grande
  • Unos 400/ 500 gr de setas de cardo u otro tipo de setas u hongos
  • Tomates secos (al gusto, con una bolsa de 12 unidades hay más que suficiente)
  • Gambas al gusto, yo puse 400 gr de gamba pelada congelada
  • Aceite de oliva
  • Sal (o soja como sustituta de la sal, para obtener unos matices más orientales). Usar en pequeñas proporciones, ya que el tomate seco posee gran cantidad de sal.
  • Pimienta
  • Opcional: una guindilla, si os gusta el picante
  • Opcional también: jengibre en polvo o rallado
ELABORACIÓN:
  • Ponemos los tomates secos a remojar en un vaso con agua tibia.
  • Pelamos los ajos y los picamos lo más finos que podamos, en pequeños cuadraditos.
  • Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana fina.
  • Pochamos la cebolla y los ajos en aceite de oliva como se ve a continuación, a fuego lento para que no se quemen.

  • Ahora vamos a cortar los pimientos rojo y verde también en juliana, es decir, en tiras finas y largas. Pelamos la zanahoria y la rallamos en tiras largas, o bien la cortamos también en juliana con un cuchillo. Y también cortamos las setas de cardo (u otro tipo de hongo) en tiras largas, aunque tampoco muy finas para que no se deshagan.


  • Sacamos del agua y escurrimos los tomates y los cortamos en varios trozos. Reservamos el agua.
  • Rehogamos los pimientos, la zanahoria y pasados 5 minutos, añadimos las setas y los tomates secos. Dejamos que todos los ingredientes se cocinen. Salpimentamos   añadimos las especias opcionales, como el jengibre en polvo, o una guindilla, sin las semillas, machacada (si lo queremos picante). Recordad no añadir mucha sal, que los tomates secos nos aportarán aún más.


  • Cocemos los espaguetis según las instrucciones del fabricante, unos 5 minutos, aprovechando el agua en el que hemos rehidratado los tomates, que está salada. Otro truco que me gusta hacer es echarle un chorrito de salsa de soja y así no usar sal.

  • En la sartén, añadimos las gambas saladas y terminamos de cocinarlas, así como de salpimentar y especiar al gusto. No importa que los ingredientes hayan formado un caldo, ya que será parte de nuestra salsa.
  • Colamos la pasta para quitarle bien el agua y salteamos a fuego fuerte los espaguetis con el resto de ingredientes. Podemos ahora volver a añadir aceite de oliva, que le aportará un muy buen sabor.
Y, ¡¡tachán, tachán!!

Aquí tenéis el resultado una vez servido:

Ideal para una comida o cena para seducir a tus amigos o parejas, porque están buenísimos. Aunque es una receta sencilla, tantos ingredientes dan su resultado. Probadlos y nos contáis.

¡Buen provecho!


lunes, 14 de noviembre de 2016

Napolitanas rellenas de crema





¡Hola Cocinillas!
El otoño ya ha llegado del todo y la verdad es que se agradece porque no se me ocurre un plan mejor para un día lluvioso y fresco que encender el horno y cocinar comida deliciosa. Eso es justo lo que hemos hecho hoy mi familia y yo. Hemos aprovechado que teníamos un par de láminas de hojaldre y unos huevos que no nos cabían en la nevera para hacer estas buenísimas y facilísimas napolitanas. Las que por cierto, son mucho mejores que las industriales, eso os lo aseguro.






INGREDIENTES:


  • 1/2 litro crema pastelera
  • 2 láminas de hojaldre
  • 2 y 1/2 de miel
PREPARACIÓN:
  • En este caso he utilizado la misma receta que con la tarta Saint Honoré pero con piel de limón en lugar de utilizar vainilla. 
  • En un cacito o en un recipiente para micro poned el agua y la miel y calentadlo a fuego medio hasta que la miel y el agua se hallan mezclado bien.
  • Abrid la plancha de hojaldre y aplanadla un poco con el rodillo. 
  • Cortad la lámina en 4 trozos, poned la crema en el centro de cada trozo y cerradlo primero por un lado, pincelad encima la mezcla de miel y agua para que pegue con el otro lado. Y por último pincelad la mezcla de miel y agua por toda la napolitana. 
  • Por último horneadlas a 200º hasta que estén doradas. 
  • Como toque final podéis espolvorear azúcar glass sobre ellas o darles un baño de chocolate. 

Como ya veis es otra receta buena, bonita y barata. Como siempre podéis añadir vuestro toque personal como cambiar la crema por nocilla, poner unas almendras laminadas antes de hornearlas o incluso rellenarlas de pisto que seguro que os quedan buenísimas. Son tan sencillas de hacer que fijo que se convertirán en un clásico de los fines de semana. 


¡Bueno provecho!

domingo, 9 de octubre de 2016

Tosta de queso feta, cebolla caramelizada y nueces

¡Hola, cocinillas!
Para aprovechar estos últimos días de terracitas y buen tiempo, hoy os traemos uno de mis aperitivos de domingo preferidos, ideal para tomar con una cervecita o una copa de vino y muy fácil de hacer.
Además, es ideal para sacar como picoteo a las visitas en una comida o cena entre amigos.
Sólo necesitáis:

INGREDIENTES:
(Para la tosta)
  • Una barra de pan o pan en rebanadas pequeñas.
  • Queso feta.
  • Cebolla caramelizada.
  • Nueces.
(Para caramelizar la cebolla)
  • Una cebolla.
  • Mantequilla o aceite (mejor de oliva virgen extra). Personalmente echo un poquito de aceite para ayudar a la mantequilla.
  • Azúcar (yo uso moreno, pero podéis usar blanco).
  • Opcional: un chorrito de ron o un vino dulce.
ELABORACIÓN:
(Para caramelizar la cebolla)
  • Con una cucharada de mantequilla y un chorrito de aceite pochamos la cebolla cortada en juliana, a fuego suave o medio, hasta que quede traspatente.
  •  Luego añade entre tres y cinco cucharadas de azúcar por cebolla y remueve bien hasta que disuelva. Si necesitas algo de líquido para ello, puedes añadirle un chorrito de ron u otro licor o vino. Deja reducir hasta que veas que la cebolla empieza a adoptar un tono marrón y ya la tendrás lista.
(Para la tosta)
  • Corta tu barra de pan en rebanadas y tuéstalas hasta que queden doradas.
  • Corta el queso feta en láminas gruesas o pequeñas barras de un dedo de ancho, según mejor se vaya a adaptar a tu tosta.
  • Monta la tosta poniendo encima el queso feta. Encima del queso pon cebollita caramelizada al gusto. Por último, corona tu tosta con nueces al gusto. Yo no trituro las nueces. Me gusta ponerlas por mitades enteras.
¡¡¡Y tachán tachán!!!


Hacedla y me contáis. Os volveréis adictos a este aperitivo, como yo.


¡Buen provecho!

jueves, 1 de septiembre de 2016

Té moruno helado

¡Hola Cocinillas!

Perdonad el parón veraniego, de hecho tenía planeado publicar esta entrada a mediados de julio pero por distintos motivos no he sido capaz de hacerlo hasta ahora y aunque no hace tanto calor como entonces espero que os siga apeteciendo un vaso de un té moruno bien helado para refrescaros. 

 Si os soy sincera, la primera vez que probé esta bebida fue en forma de Nestea y más tarde me hice fan de la marca blanca de cierto supermercado que no nombraré pero que todo el mundo conoce (al menos en España). Pues bien, después de pasar una temporada en Reino Unido y adquirir el gusto por el té de verdad estos sucedáneos me saben a poco. No están mal y son refrescantes pero no son exactamente té así que el verano pasado empecé a experimentar para encontrar el mejor té helado y sinceramente, fue un fracaso. Casi siempre me salía tan amargo que tenía que echarle medio azucarero para disimular el sabor (y ni aún así lo conseguía). Así que este verano he ido a un taller en el que nos explicaron cómo hacer un té helado en condiciones sin que amargue ni se agüe.

El sitio donde se impartió este taller se llama I Love Tea Company, una tienda especializada en tés, infusiones y todos los accesorios necesarios para prepararlos. Tienen hasta galletas y pastas para acompañar el té. El taller lo impartió Victoria quien nos preparó un té negro con coco, un té rojo con frutas del bosque y un té verde moruno mientras explicaba las mejores formas para enfriarlo y algunos trucos para que no se aguara. También nos habló sobre los orígenes del té helado. En esta ocasión probamos té rojo con coco, té negro con frutos rojos y té verde moruno. Aquí os muestro algunas imágenes de la tienda y del taller y después viene la receta que ya veréis que no puede ser más sencilla.





INGREDIENTES

  • Té verde moruno (en realidad podéis utilizar té verde normal y añadir hierba buena al gusto)
  • Hierba buena
  • Azúcar moreno
  • Agua


PREPARACIÓN:

  • Primero vamos a hacer cubitos de hielo de té moruno para que después no se nos agüe el té. Es tan sencillo como poner una cucharada de té moruno y echar suficiente agua caliente (no hace falta que hierva, con que esté a 90º es suficiente) y esperar 3 minutos mientras se infusiona. Verted el té en las cubiteras, podéis esperar un poco a que se enfríe y lo ponéis en el congelador durante un par de horas.
  • En esta ocasión infusionaremos el té en frío. Poned en el filtro una cucharada de té por cada 200 ml y verted el agua que puede estar tanto del tiempo como fría de la nevera. Lo mejor es echar el azúcar ahora para que al infusionar adquiera todos los sabores aunque también se lo podéis echar después. La cantidad depende mucho de vuestros gustos, yo le eché una cucharadita por cada cucharada de té. Podéis sustituir el azúcar moreno por cualquier edulcorante.
  • Se puede infusionar tanto a temperatura ambiente como en la nevera, en mi caso lo hice en la nevera y lo dejé durante unos 15-20 minutos, también podéis ir probando si está lo bastante fuerte para vuestro gusto probándolo de vez en cuando.


Lo único que queda es servir con los cubitos de hielo de té que hicimos antes y ya está listo vuestro té helado. Si tenéis hierba buena nunca viene mal poner alguna hoja para decorar. El té verde amarga al enfriar por eso es recomendable hacerlo en frío. El té negro o el rojo lo podéis hacer de forma normal y después enfriarlo metiéndolo en la nevera. No os voy a contar más truquitos para que os paséis por la tienda y preguntéis directamente, que son muy majos y siempre están dispuestos a aconsejarte.

En este caso elegí el té moruno porque incluso caliente es super refrescante así que imaginaos frío. Si queréis podéis añadir algún chorrito de alcohol, quizás para esto vendría bien un poquito de ron para que tenga sabor a mojito. Espero que os guste y que os ayude a pasar estos últimos días veraniegos y en el veranillo de San Miguel.


¡Buen provecho!