martes, 6 de diciembre de 2016

Queso Halloumi a la plancha con tomate y cebolla

¡Hola, cocinillas!

El Halloumi es un queso originario de Chipre, a partir de una mezcla de leche de oveja y cabra, llamado Hellim por los turcohipriotas. Podría ser considerado la versión chipriota similar al Saganaki griego, ya que ambos se elaboran a la parrilla o en la sartén con un poco de aceite. Además, ahora es un queso relativamente fácil de encontrar, bien en tiendas especializadas en productos griegos, o bien durante las semanas dedicadas a dichos productos que, paradójicamente, un conocidísimo supermercado alemán lleva a cabo en España. Aunque, esta última es una opción de marca blanca, sin denominación de origen, cuya calidad deja francamente mucho que desear, tanto en la textura resultante, como en sabor.
Así pues, a continuación os traigo la receta de cómo me gusta hacerlo a mí en casa, de manera simplísima, aunque poco tenga que ver con cómo lo preparen en Chipre o Grecia.
Las cantidades son para un aperitivo de 2 o 4 personas, según el hambre que tengáis.

INGREDIENTES:
  • Queso Halloumi o similar, partido en rodajas de un dedo de ancho.
  • Medio tomate cortado en rodajas.
  • Media cebolla cortada en juliana.
  • Opcional: si el queso no la trae incorporada, usa un poco de albahaca picada al gusto para aromatizar el plato.
  • Aceite de oliva.



ELABORACIÓN:
  • Unta de aceite de oliva el queso Halloumi (y la albahaca picada, si te gusta) y pon al máximo el fuego para calentar bien la sartén.
  • Cuando esté bien caliente, pon el queso en la sartén y deja que se dore durante uno o dos minutos, luego dale la vuelta y repite la operación. Debe quedar una costra dorada y crujiente.
  • En la misma sartén y con la grasa que suelta el queso, haz vuelta y vuelta las rodajas de tomate y la cebolla picada en juliana. No hace falta que los poches, sólo que se doren un poquito.
  • No eches sal, ya que el queso quedaría salado tras cocinarlo, pero puedes echarle pimienta o más albahaca picada.
¡¡Y tachán, tachán!!

Aquí tienes el resultado de un aperitivo deliciosos, sencillo y rápido:




¡¡Buen provecho!!

domingo, 4 de diciembre de 2016

Espaguetis salteados con verduras, setas y gambas

¡Hola, cocinillas!

Hoy os traigo una receta que, aunque tiene varios pasos y unos cuantos ingredientes, algunos de los cuales son opcionales, según vuestros gustos, es muy sencilla y deliciosa para sorprender a vuestras visitas. La pasta gusta a todo el mudo y puede ser una buena forma de introducir a los más pequeños el pimiento, la zanahoria y las setas, como productos deliciosos. Os aseguramos que con esta receta nadie echa de menos esas salsas industriales de tomate, carbonara o similares, que son mucho mas grasientas, azucaradas y carentes de los nutrientes de estas verduras. Además, las gambas y el tomate completan unos sabores que encantarán también a los más adultos.

Aquí tenéis la receta de uno de los platos más coloridos y sabrosos que os encantarán en cualquier época del año; ya sea con vino, cerveza o agua, en la comida o una cena. Ya veréis que es  una receta con gran versatilidad, que merece mucho la pena.

INGREDIENTES:
Para 4 personas:
  • Espaguetis (entre 360 a 400 gr es suficiente para 4 personas)
  • Dos cebollas
  • Cuatro o cinco dientes de ajo
  • Un pimiento rojo grande (o dos pequeños)
  • Un pimiento verde grande (o dos pequeños)
  • Una zanahoria grande
  • Unos 400/ 500 gr de setas de cardo u otro tipo de setas u hongos
  • Tomates secos (al gusto, con una bolsa de 12 unidades hay más que suficiente)
  • Gambas al gusto, yo puse 400 gr de gamba pelada congelada
  • Aceite de oliva
  • Sal (o soja como sustituta de la sal, para obtener unos matices más orientales). Usar en pequeñas proporciones, ya que el tomate seco posee gran cantidad de sal.
  • Pimienta
  • Opcional: una guindilla, si os gusta el picante
  • Opcional también: jengibre en polvo o rallado
ELABORACIÓN:
  • Ponemos los tomates secos a remojar en un vaso con agua tibia.
  • Pelamos los ajos y los picamos lo más finos que podamos, en pequeños cuadraditos.
  • Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana fina.
  • Pochamos la cebolla y los ajos en aceite de oliva como se ve a continuación, a fuego lento para que no se quemen.

  • Ahora vamos a cortar los pimientos rojo y verde también en juliana, es decir, en tiras finas y largas. Pelamos la zanahoria y la rallamos en tiras largas, o bien la cortamos también en juliana con un cuchillo. Y también cortamos las setas de cardo (u otro tipo de hongo) en tiras largas, aunque tampoco muy finas para que no se deshagan.


  • Sacamos del agua y escurrimos los tomates y los cortamos en varios trozos. Reservamos el agua.
  • Rehogamos los pimientos, la zanahoria y pasados 5 minutos, añadimos las setas y los tomates secos. Dejamos que todos los ingredientes se cocinen. Salpimentamos   añadimos las especias opcionales, como el jengibre en polvo, o una guindilla, sin las semillas, machacada (si lo queremos picante). Recordad no añadir mucha sal, que los tomates secos nos aportarán aún más.


  • Cocemos los espaguetis según las instrucciones del fabricante, unos 5 minutos, aprovechando el agua en el que hemos rehidratado los tomates, que está salada. Otro truco que me gusta hacer es echarle un chorrito de salsa de soja y así no usar sal.

  • En la sartén, añadimos las gambas saladas y terminamos de cocinarlas, así como de salpimentar y especiar al gusto. No importa que los ingredientes hayan formado un caldo, ya que será parte de nuestra salsa.
  • Colamos la pasta para quitarle bien el agua y salteamos a fuego fuerte los espaguetis con el resto de ingredientes. Podemos ahora volver a añadir aceite de oliva, que le aportará un muy buen sabor.
Y, ¡¡tachán, tachán!!

Aquí tenéis el resultado una vez servido:

Ideal para una comida o cena para seducir a tus amigos o parejas, porque están buenísimos. Aunque es una receta sencilla, tantos ingredientes dan su resultado. Probadlos y nos contáis.

¡Buen provecho!


lunes, 14 de noviembre de 2016

Napolitanas rellenas de crema





¡Hola Cocinillas!
El otoño ya ha llegado del todo y la verdad es que se agradece porque no se me ocurre un plan mejor para un día lluvioso y fresco que encender el horno y cocinar comida deliciosa. Eso es justo lo que hemos hecho hoy mi familia y yo. Hemos aprovechado que teníamos un par de láminas de hojaldre y unos huevos que no nos cabían en la nevera para hacer estas buenísimas y facilísimas napolitanas. Las que por cierto, son mucho mejores que las industriales, eso os lo aseguro.






INGREDIENTES:


  • 1/2 litro crema pastelera
  • 2 láminas de hojaldre
  • 2 y 1/2 de miel
PREPARACIÓN:
  • En este caso he utilizado la misma receta que con la tarta Saint Honoré pero con piel de limón en lugar de utilizar vainilla. 
  • En un cacito o en un recipiente para micro poned el agua y la miel y calentadlo a fuego medio hasta que la miel y el agua se hallan mezclado bien.
  • Abrid la plancha de hojaldre y aplanadla un poco con el rodillo. 
  • Cortad la lámina en 4 trozos, poned la crema en el centro de cada trozo y cerradlo primero por un lado, pincelad encima la mezcla de miel y agua para que pegue con el otro lado. Y por último pincelad la mezcla de miel y agua por toda la napolitana. 
  • Por último horneadlas a 200º hasta que estén doradas. 
  • Como toque final podéis espolvorear azúcar glass sobre ellas o darles un baño de chocolate. 

Como ya veis es otra receta buena, bonita y barata. Como siempre podéis añadir vuestro toque personal como cambiar la crema por nocilla, poner unas almendras laminadas antes de hornearlas o incluso rellenarlas de pisto que seguro que os quedan buenísimas. Son tan sencillas de hacer que fijo que se convertirán en un clásico de los fines de semana. 


¡Bueno provecho!

domingo, 9 de octubre de 2016

Tosta de queso feta, cebolla caramelizada y nueces

¡Hola, cocinillas!
Para aprovechar estos últimos días de terracitas y buen tiempo, hoy os traemos uno de mis aperitivos de domingo preferidos, ideal para tomar con una cervecita o una copa de vino y muy fácil de hacer.
Además, es ideal para sacar como picoteo a las visitas en una comida o cena entre amigos.
Sólo necesitáis:

INGREDIENTES:
(Para la tosta)
  • Una barra de pan o pan en rebanadas pequeñas.
  • Queso feta.
  • Cebolla caramelizada.
  • Nueces.
(Para caramelizar la cebolla)
  • Una cebolla.
  • Mantequilla o aceite (mejor de oliva virgen extra). Personalmente echo un poquito de aceite para ayudar a la mantequilla.
  • Azúcar (yo uso moreno, pero podéis usar blanco).
  • Opcional: un chorrito de ron o un vino dulce.
ELABORACIÓN:
(Para caramelizar la cebolla)
  • Con una cucharada de mantequilla y un chorrito de aceite pochamos la cebolla cortada en juliana, a fuego suave o medio, hasta que quede traspatente.
  •  Luego añade entre tres y cinco cucharadas de azúcar por cebolla y remueve bien hasta que disuelva. Si necesitas algo de líquido para ello, puedes añadirle un chorrito de ron u otro licor o vino. Deja reducir hasta que veas que la cebolla empieza a adoptar un tono marrón y ya la tendrás lista.
(Para la tosta)
  • Corta tu barra de pan en rebanadas y tuéstalas hasta que queden doradas.
  • Corta el queso feta en láminas gruesas o pequeñas barras de un dedo de ancho, según mejor se vaya a adaptar a tu tosta.
  • Monta la tosta poniendo encima el queso feta. Encima del queso pon cebollita caramelizada al gusto. Por último, corona tu tosta con nueces al gusto. Yo no trituro las nueces. Me gusta ponerlas por mitades enteras.
¡¡¡Y tachán tachán!!!


Hacedla y me contáis. Os volveréis adictos a este aperitivo, como yo.


¡Buen provecho!

jueves, 1 de septiembre de 2016

Té moruno helado

¡Hola Cocinillas!

Perdonad el parón veraniego, de hecho tenía planeado publicar esta entrada a mediados de julio pero por distintos motivos no he sido capaz de hacerlo hasta ahora y aunque no hace tanto calor como entonces espero que os siga apeteciendo un vaso de un té moruno bien helado para refrescaros. 

 Si os soy sincera, la primera vez que probé esta bebida fue en forma de Nestea y más tarde me hice fan de la marca blanca de cierto supermercado que no nombraré pero que todo el mundo conoce (al menos en España). Pues bien, después de pasar una temporada en Reino Unido y adquirir el gusto por el té de verdad estos sucedáneos me saben a poco. No están mal y son refrescantes pero no son exactamente té así que el verano pasado empecé a experimentar para encontrar el mejor té helado y sinceramente, fue un fracaso. Casi siempre me salía tan amargo que tenía que echarle medio azucarero para disimular el sabor (y ni aún así lo conseguía). Así que este verano he ido a un taller en el que nos explicaron cómo hacer un té helado en condiciones sin que amargue ni se agüe.

El sitio donde se impartió este taller se llama I Love Tea Company, una tienda especializada en tés, infusiones y todos los accesorios necesarios para prepararlos. Tienen hasta galletas y pastas para acompañar el té. El taller lo impartió Victoria quien nos preparó un té negro con coco, un té rojo con frutas del bosque y un té verde moruno mientras explicaba las mejores formas para enfriarlo y algunos trucos para que no se aguara. También nos habló sobre los orígenes del té helado. En esta ocasión probamos té rojo con coco, té negro con frutos rojos y té verde moruno. Aquí os muestro algunas imágenes de la tienda y del taller y después viene la receta que ya veréis que no puede ser más sencilla.





INGREDIENTES

  • Té verde moruno (en realidad podéis utilizar té verde normal y añadir hierba buena al gusto)
  • Hierba buena
  • Azúcar moreno
  • Agua


PREPARACIÓN:

  • Primero vamos a hacer cubitos de hielo de té moruno para que después no se nos agüe el té. Es tan sencillo como poner una cucharada de té moruno y echar suficiente agua caliente (no hace falta que hierva, con que esté a 90º es suficiente) y esperar 3 minutos mientras se infusiona. Verted el té en las cubiteras, podéis esperar un poco a que se enfríe y lo ponéis en el congelador durante un par de horas.
  • En esta ocasión infusionaremos el té en frío. Poned en el filtro una cucharada de té por cada 200 ml y verted el agua que puede estar tanto del tiempo como fría de la nevera. Lo mejor es echar el azúcar ahora para que al infusionar adquiera todos los sabores aunque también se lo podéis echar después. La cantidad depende mucho de vuestros gustos, yo le eché una cucharadita por cada cucharada de té. Podéis sustituir el azúcar moreno por cualquier edulcorante.
  • Se puede infusionar tanto a temperatura ambiente como en la nevera, en mi caso lo hice en la nevera y lo dejé durante unos 15-20 minutos, también podéis ir probando si está lo bastante fuerte para vuestro gusto probándolo de vez en cuando.


Lo único que queda es servir con los cubitos de hielo de té que hicimos antes y ya está listo vuestro té helado. Si tenéis hierba buena nunca viene mal poner alguna hoja para decorar. El té verde amarga al enfriar por eso es recomendable hacerlo en frío. El té negro o el rojo lo podéis hacer de forma normal y después enfriarlo metiéndolo en la nevera. No os voy a contar más truquitos para que os paséis por la tienda y preguntéis directamente, que son muy majos y siempre están dispuestos a aconsejarte.

En este caso elegí el té moruno porque incluso caliente es super refrescante así que imaginaos frío. Si queréis podéis añadir algún chorrito de alcohol, quizás para esto vendría bien un poquito de ron para que tenga sabor a mojito. Espero que os guste y que os ayude a pasar estos últimos días veraniegos y en el veranillo de San Miguel.


¡Buen provecho!

domingo, 17 de julio de 2016

Carrot cake con frosting de cheesecream (Tarta de zanahoria con cobertura de crema de queso)

¡Hola, cocinillas!
Ya nos echabais de menos, ¿verdad? Con lo dulces que somos, no queríamos dejar pasar la ocasión de poner un punto de concordia en esto del Brexit con una de las tartas británicas por excelencia. Bueno, en realidad la receta que hoy os traemos es mezcla de una que encontráis fácilmente en internet y de una receta familiar americana, concretamente de la abuela de una antigua compañera de trabajo. Hemos cambiado algunos elementos, como este frosting de queso cremoso que hoy os enseñamos.

Bizcocho de zanahoria
INGREDIENTES:

  • 4 huevos
  • 150 gr de azúcar
  • 240 ml de aceite de girasol (sustituibles, o combinables, por mantequilla)
  • 400 gramos de zanahorias
  • 280 gr de harina
  • Una pizca de sal
  • Una cucharadita de levadura en polvo (unos 5 gr)
  • Dos cucharaditas de bicarbonato (unos 10 gr)
  • Dos cucharaditas de canela en polvo (o al gusto)
  • Una lata de piña en su jugo (al gusto, podéis no echarla)

ELABORACIÓN:

  • Batimos los huevos con el azúcar.
  • Añadimos el aceite (o la mantequilla) y seguimos batiendo para incorporarlo.
  • Lava y pela las zanahorias. Después rállalas y escurre parte de su agua apretándola con tus manos, para que la tarta no tenga exceso de agua.
  • Corta los aros de piña en lata en pequeños cuadraditos y apriétalos para quitarle agua también. Como ya dije antes, podéis o echar piña si sois ortodoxos, pero le da muy buen sabor.
  • Añade la zanahora y la piña a la mezcla anterior.
  • En bol, mezclamos la harina con la sal, la levadura, el bicarbonao y la canela.
  • Tamizamos esta mezcla sobre la otra y mezclamos bien hasta integrar ambas mezclas. Engrasamos un molde circular y echamos nuestra mezcla.
  • Horneamos a 180ºC durante 50 minutos o 1 hora, según tu horno, o hasta que puedas pinchar un palillo y salga limpio.
Crema de queso
INGREDIENTES
  • 250 gr de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 100 gr de azúcar glass
  • 75 gr de mantequilla en pomada (sacadla un rato antes de la nevera para que ablande)
  • Una cucharada de aroma o esencia de vainilla
ELABORACIÓN
  • Mezclar todos los ingredientes con una batidora de barillas hasta que tenga una textura uniforme. (Truco para manejar la mezcla una vez hecha: métela en una manga de pastelero y guárdala en la nevera hasta que la tarta de zanahoria esté fría. Nunca apliques el frosting con la tarta caliente, pues se derretirá.
DECORACIÓN DE LA CARROT CAKE
  • Con un cuchillo grande de sierra corta el sombrerete saliente del bizcocho. Utiliza ese "sombrero" para desmigarlo y reservarlo en un plato para decorar la tarta.

  • Cubre el bizcocho con el cheese cream o crema de queso. También puedes cortar el bizcocho por la mitad para rellenarlo con la crema o con otra que quieras, como una compota o mermelada.

  • Una vez que hayas cubierto el bizcocho con la crema, espolvorea por encima, las migas del bizcocho que tenías reservadas.
¡¡Y tachán, tachán!! He aquí la obra maestra:




¡¡Buen provecho!!
P.d.: Aquí tenéis el corte:



martes, 5 de julio de 2016

Risotto de verduras al roquefort

¡Hola Cocinillas!

Como siempre somos un desastre a la hora de llevar una periodicidad de publicaciones y ya ha pasado más de un mes desde la última receta que os trajimos. Pero para compensaros aquí os traemos una delicia que hice hace ya bastante tiempo, un día que estaba pensando en qué hacer con una cuña de queso a la que le faltaban 2 días para caducarse y no era plan comérmelo yo sola. Ya publicamos otra receta de risotto que podéis ver aquí. Esta es un poco distinta aunque la idea principal es la misma, Cocer el arroz en caldo a fuego lento. Esperamos que os guste.

INGREDIENTES (4 personas)
  • 1 cebolla mediana
  • 2 zanahorias
  • 3 dientes de ajo
  • 1 pimiento verde
  • 150 g de champiñones
  • 2 vasos de arroz
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 11 de caldo de verduras o de pollo
  • Roquefort al gusto (Yo utilicé dos cucharadas)
  • Sal y pimienta al gusto

PREPARACIÓN:
  • Poned a calentar el caldo.
  • Pelad y cortad los ajos, las zanahorias, la cebolla y el pimiento hasta que os queden muy finas, A mí personalmente me gustan las zanahorias en cubitos. Ponedlas en la sartén con una buena cucharada de aceite de oliva ya caliente e id haciendo el sofrito con un calor medio-alto. 
  • Lavad y cortad los champiñones como más os plazca, a mí me gustan en trozos y laminados. Incorporadlos al sofrito cuando la cebolla esté casi transparente y salpimentad al gusto. 
  • Cuando el sofrito esté listo añadid el arroz y rehogadlo bien para que absorba el sabor de las verduras. Verted el vino e id removiendo mientras se consume.
  • Ahora echad cazos de caldo, que debe de estar hirvierndo, hasta que cubráis el arroz, bajad el fuego a medio bajo e id removiendo e incorporando cazos de caldo a medida que éste se vaya consumiendo hasta que el arroz esté en su punto.
  • Por último sólo tenéis que incorporar el roquefort en trocitos y mezclarlos con el arroz para que se derrita y le aporte una textura más cremosa. Os aconsejo que apaguéis el fuego o que lo reduzcáis a lo mínimo y que vayáis probando a medida que añadís el queso para que no os quede muy fuerte o muy soso. Si queréis podéis añadirle media cucharadita de nuez moscada al final. 
Como veis es muy sencillo, si queréis podéis añadir un par de puñados de guisantes y unos taquitos de jamón, como hice yo, o podéis cambiar el queso por un camembert, un cabrales o un queso azul. Os recomiendo que sean quesos de sabor fuerte y de textura fácil de untar para notar mejor el sabor y ayudar a la cremosidad del risotto. A la hora de añadir el caldo, cuando ya lleve un buen rato hacedlo de poquito en poquito para que no se os pase. No es nada difícil, lleva su tiempo y no se puede dejar la olla o la sartén si atención pero ya veréis como merece la pena. 


¡Buen Provecho!